24 junio 2011

Madrugada de caza

Saltamontes, hormigas, avispas, moscas, mosquitos, caracoles, arañas, opiliones, lombrices y un largo etcétera de pequeños bichejos son los habitantes de mi nuevo hot-spot, del patio de mi casa. Demasiado personal para ser atendido, o devorado, como prefieran, por la pequeña salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) que se pasea ocasionalmente por tan concurrido recinto. A las dos de la madrugada de hace algunos días, se encontraba el gecónido en el ejercicio de su trabajo cuando un alma insomne lo retrató de esta guisa. Madrugada de caza. Cace mucho o cace poco, no se preocupen; no provocará un colapso en la red trófica del corral, se lo aseguro. Las varias docenas de picaduras de mosquito que adornan mi cuerpo constatan el férreo equilibrio de tal ecosistema. Podremos dormir tranquilos, la biodiversidad está a salvo. En efecto, he dicho docenas.

30 abril 2011

El nido del trepador

Fue hace ya tres semanas cuando, aprovechando una jornada de pesca familiar, opté por desempolvar el telescopio y otear la ribera. Pero quien mucho abarca, poco aprieta... Y así fue como casi enloquecí en el Tajuña... Imposible seguir con mis lentes tanto bicho alado, tanto pajarillo inquieto.

Y entonces, inmerso aún en tal vorágine confusa, advertí que un trepador azul (Sitta europaea) iba y venía. Cuando comencé a observarle detenidamente me di cuenta de que ya tenía una historia. El resto de la escena se diluyó repentinamente, transformándose en un leve ruido de fondo, dejando al trepador como único protagonista de una crónica que surgió de la nada. O del todo.

Las piezas del rompecabezas encajaron solas, una a una. Los vuelos de aquí para allá, el picoteo de amentos de un sauce cercano, un nido en las alturas emisor de agudas demandas... El eterno relato, viejo como el mundo, del que se afana en dar de comer a sus crías, uno de los muchos que confluían aquella mañana en el Tajuña.



Equipo:

Nikon Spotting Scope RA III 82 WP
Ocular Nikon Spotting Scope WP 20-60x Zoom DS

Nikon Coolpix P5100

Adaptador Nikon FSB-6


Imágenes recortadas y retocadas en PhotoShop

12 abril 2011

De Pascuas a Ramos

Hay quien lo hará frecuentemente y, quizás, ya no le sorprenda. A mi, que lo hago de Pascuas a Ramos, “sensu stricto”, me sorprende sobremanera… Tener unas células adheridas a una placa, hacerlas proliferar con un líquido afrutado, infectarlas con un vector que contiene el gen de la proteína verde que es, a su vez, originaria de una simpática medusa moradora de nuestros océanos (Aequorea victoria)… Una receta que permite que, un buen día, llegues al trabajo, mires las susodichas al microscopio de fluorescencia y, por arte de birlibirloque, se vean verdes. Nunca dejará de sorprenderme.

En contadas ocasiones, también produzco partículas virales recombinantes que transportan el gen que yo quiero que transporten para que luego lo porten un puñado de células. La teoría descansa en mis apuntes de cuarto de carrera y, ahora, sorprendentemente, soy yo quien lo hago. Eso sí, de Pascuas a Ramos.

24 marzo 2011

Sin pene ni gloria

Mr. Diógenes llevaba ya, por aquella época, dos años y medio encargándose de aquellos asuntos de laboratorio relacionados con el animalario, amen de otras muchas cosas.

Una mañana, salía del quirófano del animalario, donde había estado perfundiendo unos ratones junto a una vieja conocida, la estresada señorita Muffin, cuando se encontró con Mr. Pyjama, integrante de la plantilla del animalario. Mr. Diógenes no entendió muy bien por qué Mr. Pyjama aludió, en la breve conversación, a un cruce de ratones que nuestro protagonista había puesto dos días antes. No habría descendencia. No habría crías. Mr. Diógenes, desconcertado, no alcanzaba a entender tal predicción. Mr. Pyjama, a su juicio, pecaba de agorero.

Poco duró el suspense. Sólo bastó una frase. La demoledora aseveración de Mr. Pyjama convenció a Mr. Diógenes, le estremeció. Sorpresa, dolor, divertimento. Mr. Diógenes no sabía qué sentía. No habría descendencia. No habría crías. El pequeño semental carecía de pene. Al parecer, sus antiguos compañeros de jaula se lo habían cercenado.

Al día siguiente, la hembra ya disfrutaba de un nuevo compañero sentimental y éste de ella. Parecía no recordar que horas antes compartía su vida con un roedor desmembrado. Parecía no recordar que mantuvo una fugaz relación, casta y pura, que pasó a la historia casi de puntillas, sin pene ni gloria.

21 marzo 2011

Luna de San José

El pasado sábado, nuestra Luna se acercó un poquito más a nosotros, se vio más grande al caer la noche, se convirtió en una superluna. Desafortunadamente, sólo pudimos fotografiarla con el telescopio algo más tarde, cuando ya brillaba intensamente con su toquilla salpicada de estrellas.

16 marzo 2011

¿Para qué sirve un oso?


Gonzalo de Castro y Javier Cámara son los protagonistas de una sugerente comedia con un potente trasfondo medioambiental y conservacionista. Dirigida por el asturiano Tom Fernández, “¿Para qué sirve un oso?” reivindica el papel del oso cantábrico (Ursus arctos) así como el ecosistema del que forma parte. La importancia de las maltrechas abejas (Apis mellifera), el valor de nuestros bosques o los beneficios del reciclaje tienen su justa cabida en una cinta en la que también participan Emma Suárez y Geraldine Chaplin. Me enteré gracias a la web del Fapas y, muy probablemente, iré a verla. Tiene buena pinta. Aquí os dejo el trailer para dejaros con la miel en los labios. ¿El estreno? El 1 de abril.


08 marzo 2011

Y el mañana volvió a ser ayer

Mi hermana dice que no existen los milagros... Yo pensaba que sí pero no me queda otra que darle la razón...

Dos semanas después de que vislumbrara tierra, las harpías, disfrazadas de falsa bruma, instigaron a las viejas moiras para que se malograra mi destino. Fue entonces cuando un torbellino diabólico azotó mi navío e hizo añicos mi ilusión. Y donde estaba tierra ya no había nada y el mañana volvió a ser ayer. Y, perdido, me encontré, de nuevo, a la deriva; de nuevo, atado al mástil.

Mi hermana, como yo, no entendió nada.



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Imagen original tomada de: DeviantArt

22 febrero 2011

Cambio de rumbo

No hace ni una semana me encontraba a la deriva, intentando ignorar un más que posible naufragio. Cual cantos de sirena, el eco de las olas que rompían a orillas del anhelado nuevo hogar inundaba mis neuronas, manteniéndome alejado de mi cuaderno de bitácora. Fue entonces cuando, repentinamente, viró el viento y cambié el rumbo. Proa se hizo popa y popa se hizo proa, y todo lo que valía para ayer ya no valía para mañana, y la turbulenta tranquilidad mudó a delicioso oleaje. Y entonces, en silencio, el vuelo de un puñado de gaviotas me señaló donde estaba tierra y agarré el timón con fuerza.



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Imagen original tomada de: Digital Art by M.R.M.

12 enero 2011

Réquiem por el sauce ausente


Érase un papamoscas cerrojillo, un abejaruco inesperado, un incesante verdecillo, un garrapinos perjudicado. Érase los cuatro protagonistas de cuatro fotos tomadas desde la que siempre fue mi ventana. Posaban todos en las ramillas de un sauce, un sauce que siempre estuvo ahí. No era especialmente bonito, mas era el sauce de mi jardín. Carboneros, herrerillos, mosquiteros o gorriones. Palomas, mirlos, urracas o verderones. Muchos eran los asiduos a él. Ayer, una amarga mezcolanza de rabia y tristeza se apoderaba de mí. Ayer, ya no había sauce.

Todavía quedan algunas semanas para que vuele del nido y deje atrás mi jardín, mi hot-spot. Aún así, parece que el destino se ha dado bastante prisa en desmantelar un pedacito del decorado que asomaba desde más allá de mi ventana. Le ha faltado tiempo.

11 diciembre 2010

La increible historia de la bacteria que puso arsénico en su vida II

“Bajos niveles de fosfato en el medio de cultivo, investigadores inexpertos y malos revisores” son los factores que han llevado, a juicio de Norman Pace, microbiólogo de la Universidad de Colorado, a que se publicase en la revista Science una investigación de escasa credibilidad. No es el único que piensa así.

Desde que, hace algo más de una semana, saltara la noticia de que una bacteria era capaz de incorporar el arsénico en sus biomoléculas en sustitución del fósforo, muchas son las voces que han vertido duras críticas contra Felisa Wolfe-Simon y su equipo. ¿El motivo? Al parecer, el artículo hacía arriesgadas afirmaciones valiéndose de argumentos poco convincentes. Así, los delicados alfileres que antes prendían las conclusiones de la investigadora de la NASA sirven ahora de arma arrojadiza contra los autores.

Ante el temporal, estos últimos continúan mostrándose totalmente convencidos de la autenticidad de su hallazgo. Bajo mi punto de vista, tal actitud no es compatible con el avance de la ciencia si es que es verdad, como se está exponiendo en bastantes foros, que los susodichos se han dejado algunos ensayos determinantes en el tintero, ensayos que llevarían a demostrar o refutar la existencia de tal forma de vida.

He de decir que, cuando leí la noticia, se me antojó sugerente, revolucionaria y plausible. ¿Por qué no creer en la existencia de un organismo que ha hecho del arsénico un ingrediente más de su estructura biomolecular, que ha desarrollado mecanismos para neutralizarlo y estabilizarlo, y que ha conseguido emplearlo como sustitutivo parcial o total del fósforo? No es del todo descabellado. Al fin y al cabo, el arsénico es un elemento con propiedades fisicoquímicas similares a las del fósforo. De hecho, se sitúa debajo de él en la tabla periódica.

Convencido ahora por los discrepantes, no me queda otra que dejar de lado mi entusiasmo inicial y poner en cuarentena las capacidades de la maltrecha procariota.

Y es que la verdadera ciencia no ha de abrirse camino a bombo y platillo; tampoco ha de ser producto promocional de la NASA ni de cualquier otro tipo de entidad; la verdadera ciencia no ha de estar impregnada de intereses políticos ni socioeconómicos, tampoco ha de estar supeditada a la balanza de ciertos revisores. Se construye en función de lo que se demuestra y, en ningún caso, consiste en dar por rotundo algo a lo que no se llega en un experimento. Mayor delito tiene la cosa cuando
ese algo puede comprobarse haciendo un puñado adicional de ellos.



Información tomada de: Slate
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Imágenes de fotomontaje tomadas de:
Los Angeles Times y Madrimasd