11 agosto 2008

Comeras gloria pero...

El nauseabundo olor fecal que desprendía aquel frigorífico me hizo emprender una huida hacia delante. Tal era su intensidad que tuve que desechar cuarto de jamón de York, para no poner en riesgo mi vida... Veremos cómo se resuelve el entuerto porque el foco sigue intacto... Mientras esperamos al desenlace y en honor a tal hedor, cuelgo aquí una bonita imagen de Escherichia coli. Teneis suerte de que no pueda pegaros un enlace al olor de la coliforme.


Imagen tomada de: Marler Blog

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