«¡Corre! ¡Mátalo!» «Ya voy, abuelo… En cuanto le haga la foto.»
10 agosto 2010
El hacedor de habones
«¡Corre! ¡Mátalo!» «Ya voy, abuelo… En cuanto le haga la foto.»
07 agosto 2010
La típula pausada
04 agosto 2010
Las kairomonas del remero
Dos compuestos químicos impregnan la charca: n-heneicosano y n-tricosano. El dúo de kairomonas ha alertado al díptero. Un hambriento depredador se encuentra próximo y la hembra de mosquito no está dispuesta a que sus futuras larvas formen parte del funesto menú.
En el juego de las kairomonas, unos ganan y otros pierden. La especie que las detecta se aprovecha de tal capacidad mientras que la que las produce sufre una derrota evolutiva. En la historia que nos ocupa, el insensato del remero (Notonecta maculata) pone sobre aviso a la madre de sus presas, perdiendo un suculento bocado. Las avispadas culícidas han adquirido una ventajosa adaptación al codificar la presencia de dichos compuestos como una señal de peligro. Las larvas de mosquito tendrán, en último término, una mayor tasa de supervivencia.
La pelota está ahora en nuestro tejado... Nosotros también podemos jugar. Es posible que aprendamos a emplear adecuadamente estas y otras kairomonas a la hora de repeler los fastidiosos mosquitos allí donde su presencia nos sea non grata. ¿Debemos jugar?
Información tomada de: Eurekalert
Imágenes tomadas de: World News, Wikimedia y Freixanet Saunasport
02 agosto 2010
El pequeño verdecillo y el garrulo feliz
Como viene ocurriendo en lo que va de año, mal año, el número de capturas fue bastante modesto. Recordad que, como siempre, podéis ver las crónicas anteriores así como la de ayer en el blog del Grupo de Anillamiento Aegithalos.
Sin embargo, la escasez de aves no impidió disfrutar de una mañana agradable y entretenida, donde no faltaron los chascarrillos, las risas y las conversaciones filosóficas... Uno de los pajarillos anillados fue este ejemplar de verdecillo (Serinus serinus) que retraté con la cámara.
El otro inmortalizado fue este joven arrendajo (Garrulus glandarius). Que no les lleve a engaño esta instantánea en la que parece que el garrulo sonríe plácidamente de manera hipnótica. El córvido, como no podía ser de otra forma, no cesó en sus graznidos ni un momento. Lo de la foto es, por tanto, una ilusión óptica, pura ciencia ficción.
21 julio 2010
El urogallo mediterráneo
Sumamente peculiares resultan ser los urogallos (Tetrao urogallus cantabricus) que habitan en la cornisa cantábrica. Su alimentación, rica en plantas del sotobosque como las arandaneras (Vaccinium myrtillus), y su vida en los hayedos (Fagus sylvatica) contrastan con los hábitos de sus congéneres europeos, moradores de bosques de coníferas. Lo de la población localizada hace un lustro en los Montes de León raya la excentricidad. Según las estimaciones preliminares elaboradas por la Universidad de León, alrededor de cuarenta galliformes pueblan esta zona, ya no circunscrita a la región eurosiberiana. Pertenecen a otra región biogeográfica, son urogallos mediterráneos, son los urogallos más sureños de toda Europa. Viven al abrigo de melojares (Quercus pyrenaica), se nutren de cistáceas, así como de bellotas y brotes de los propios melojos; soportan, al menos, un mes de sequía estival. ¿Cómo han conseguido asentarse en dicho ecosistema? ¿Deben jugar los hábitos alimenticios del urogallo cantábrico un papel importante en las estrategias de conservación de esta especie? Dicho de otro modo: ¿debemos dejar de proteger los antiguos santuarios del tetraónido porque éste pueda sustentarse gracias a diferentes tipos de alimentos y vivir en otros bosques? Obviamente, no. Puede que el urogallo guste de bellotas o de arándanos, puede que sea capaz de soportar un verano más seco pero, para que podamos encontrarlo en hayedos, pinares y melojares, debemos conservar todos estos hábitats, deben existir todos estos hábitats. Desvelar el refugio leonés donde se esconden es una decisión peliaguda, es poner a estos urogallos en el punto de mira. Sin embargo, es también incrementar el valor de esos melojares, es contar con una baza más para hacer fuerza y que pasen a formar parte de un área protegida, es salvaguardar una especie en peligro de extinción y erigirla como bandera para defender su propio territorio, un territorio que es, en definitiva, el de otras muchas especies menos mediáticas.
Información tomada de: El Mundo
Imágenes tomadas de: El Mundo, Wikipedia y Vanesa de las Heras Bravo
Entradas relacionadas con el urogallo cantábrico:
Un urogallo en los cables de la luz
La hora de los urogallos
Jugar a las siete y media
Uy que risa (I) (II) (III)
El rosario de despropósitos
13 julio 2010
De vuvuzelas y gualdas
De igual manera que resuenan todavía en nuestros oídos las vuvuzelas, también ondean fervientes en nuestras retinas los colores furiosos de la campeona del mundo. Que si importante es el poderío y la fuerza del rojo no menos lo es el dorado del amarillo gualda. Muchos desconocen, como yo hasta hace poco, que la tonalidad áurea de nuestra bandera se conseguía a partir de un tinte de elaboración artesanal. Este colorante se obtenía por cocción de la gualda (Reseda luteola), una especie bastante común que gusta de bordes de senderos, campos de cultivo o tierras baldías. La gualda posee unas espigas verde amarillentas en las que hacen piña unas flores humildes, discretas, sencillas, que se me antojan alegorías del veintitrés titular.
Información tomada de: Afrol News
Imágenes tomadas de: El Mundo y Wikipedia
10 julio 2010
Los entes de Haircut
Entrada relacionada: El misterioso ente biofluorescente
09 julio 2010
El misterioso ente biofluorescente
Aquella mañana del 5 de julio, Haircut estudiaba atentamente sus secciones cerebrales de ratón cuando descubrió algo inesperado que pronto tornó a enigmático… ¿Qué es lo que había fotografiado? ¿Un ser vivo? ¿Algo inerte? El extraño ente era biofluorescente, de eso no había duda, pero, ¿qué era aquello? Para identificar el raro espécimen se optó por llevar a cabo una minuciosa búsqueda en la red, búsqueda que resultó ser del todo infructuosa, un callejón sin salida…
Hace ya casi cien horas que nació este misterio y aún nadie le ha dado respuesta. Mucho me temo que incontables serán los días que permanezca sin ser desvelado. Buscamos ayuda. Buscamos saber qué fue lo que descubrió la señorita Haircut en una de sus secciones...
Entrada relacionada: Los entes de Haircut
08 julio 2010
El relatador incansable
Equipo:
Nikon Spotting Scope RA III 82 WP
Ocular Nikon Spotting Scope WP 20-60x Zoom DS
Nikon Coolpix P5100
Adaptador Nikon FSB-6
Imagenes recortadas y retocadas en PhotoShop
13 junio 2010
Estampa de una lagartija ibérica
Agradecimientos a Iván Salgado y Miguel A. Hernández por su ayuda en la identificación de la especie.