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16 julio 2013

Rebecos en la nieve

Vistos hacia horas los lagos de Saliencia y dejando atrás la panorámica que nos había hecho disfrutar del lago del Valle, volvíamos por la vega de Camayor cuando un contratiempo nos hizo perder, si no ganar, algo más de una hora.


Caminábamos a buen paso bajo el sol estival cuando los ojos avizores del más joven de la expedición vieron como un numeroso grupo de rebecos (Rupicapra pyrenaica) se alejaba conforme avanzábamos. Mayúscula fue nuestra sorpresa cuando los bóvidos se situaron, aunque lejos, frente a nosotros.

El deleite llegó cuando un puñado de alevines comenzó a travesear y cabriolar en la nieve sin descanso. Y más allá de las lentes de las cámaras, del telescopio, de los prismáticos, nuestras retinas viajaron años atrás y nos sentimos niños mientras nuestra risa brillaba.

11 marzo 2013

Saña

No paré de hacer fotos. “No sé quien se ensaña más, si las hienas con la carne o nosotros con las hienas” fueron mis palabras textuales.


Ver a aquel grupo de hienas (Crocuta crocuta) comerse los despojos de un difunto ñu (Connochaetes taurinus) fue un auténtico espectáculo. Parecía que estuviésemos viendo un documental en directo, a pocos metros. Los detalles me los ahorro; lo escabroso de la escena salta a la vista.


El último de la fila ofrecía un aspecto pésimo. Imposible saltarse la jerarquía... Sabía a qué se arriesgaba. En una pata trasera tenía una herida bastante fea. Sólo pudo acceder al festín cuando aquel que le mantenía a raya se alejó unos metros con un sabroso tentempié.




“Lo mejor del día”, sentencié. Y erré. Lo mejor estaba por llegar... Ngorongoro nos guardaba una última sorpresa.

30 abril 2011

El nido del trepador

Fue hace ya tres semanas cuando, aprovechando una jornada de pesca familiar, opté por desempolvar el telescopio y otear la ribera. Pero quien mucho abarca, poco aprieta... Y así fue como casi enloquecí en el Tajuña... Imposible seguir con mis lentes tanto bicho alado, tanto pajarillo inquieto.

Y entonces, inmerso aún en tal vorágine confusa, advertí que un trepador azul (Sitta europaea) iba y venía. Cuando comencé a observarle detenidamente me di cuenta de que ya tenía una historia. El resto de la escena se diluyó repentinamente, transformándose en un leve ruido de fondo, dejando al trepador como único protagonista de una crónica que surgió de la nada. O del todo.

Las piezas del rompecabezas encajaron solas, una a una. Los vuelos de aquí para allá, el picoteo de amentos de un sauce cercano, un nido en las alturas emisor de agudas demandas... El eterno relato, viejo como el mundo, del que se afana en dar de comer a sus crías, uno de los muchos que confluían aquella mañana en el Tajuña.



Equipo:

Nikon Spotting Scope RA III 82 WP
Ocular Nikon Spotting Scope WP 20-60x Zoom DS

Nikon Coolpix P5100

Adaptador Nikon FSB-6


Imágenes recortadas y retocadas en PhotoShop

16 marzo 2011

¿Para qué sirve un oso?


Gonzalo de Castro y Javier Cámara son los protagonistas de una sugerente comedia con un potente trasfondo medioambiental y conservacionista. Dirigida por el asturiano Tom Fernández, “¿Para qué sirve un oso?” reivindica el papel del oso cantábrico (Ursus arctos) así como el ecosistema del que forma parte. La importancia de las maltrechas abejas (Apis mellifera), el valor de nuestros bosques o los beneficios del reciclaje tienen su justa cabida en una cinta en la que también participan Emma Suárez y Geraldine Chaplin. Me enteré gracias a la web del Fapas y, muy probablemente, iré a verla. Tiene buena pinta. Aquí os dejo el trailer para dejaros con la miel en los labios. ¿El estreno? El 1 de abril.


31 octubre 2010

El dueño del invierno

Estaba hablando por teléfono hace ya varias tardes cuando, desde mi ventana, vi como dos pajarillos protagonizaban una acalorada disputa entre aleteos. Cuando, poco después, eché mano del telescopio, tuve un pequeño episodio de amnesia pasajera. En el jardín, un petirrojo (Erithacus rubecula) parecía asistir a un compañero que yacía en el suelo, aparentemente muerto. Olvidé por completo cuál había sido el génesis de la escena…


Decidí grabar un vídeo para captar con mayor realismo la situación. Fue entonces cuando se puso de manifiesto que no había ningún fallecido mas tampoco compasión. El otro petirrojo, repentinamente resucitado, había estado sometido por su contrincante durante varios minutos, sin que este le dejara margen de movimiento alguno.


Me cuenta mi amigo Miguelón que el petirrojo tiene fama de agresivo con sus congéneres y que, al contrario que fringílidos y páridos, muestra un carácter fuertemente territorial de cara al invierno para no verse falto de alimento. Y esa debió ser la razonable explicación porque, momentos después del tenso rifirrafe, pude ver al flamante ganador bravuconeando en las inmediaciones del campo de batalla mientras que el otro, por el contrario, quedaba relegado a un segundo plano, a bastantes metros del lugar. Lo supe porque una pequeña mota en el pico delataba al vencedor, al dueño del invierno.


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09 septiembre 2010

Caga el papa...


Un puñado de golondrinas, un torcecuellos… Otro de los asiduos visitantes estivales de mi hot-spot es el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca). Además de posar en la instantánea que cuelgo, se podría decir que el cerrojillo fue víctima de una cámara oculta. Fue al visionarla cuando se me vino a la cabeza una pieza de nuestro refranero…



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15 agosto 2010

Un trago de agua fresca

Siempre que se ponen en funcionamiento los aspersores de mi hot-spot, comienza la fiesta pajaril. Las que más disfrutan son las palomas torcaces (Columba palumbus). Una de ellas, se tumbaba hoy entre sol y sombra, dejándose mojar por la ducha programada. Otra, la protagonista del siguiente vídeo, bebía ávidamente de un improvisado bebedero un trago de agua fresca...



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12 agosto 2010

Los alvéolos del océano

Hace casi un año, contaba yo de los cianófagos…


En el siguiente vídeo puede verse como uno de estos cianófagos inyecta su material genético en una cianobacteria para replicarse. Acto seguido, se liberan, tras la lisis bacteriana, cientos de unidades víricas a la inmensidad del océano. Cuando no es necesario aumentar la prole, los cianófagos, sin embargo, transforman a la cianobacteria en una factoría ultraeficiente, capaz de generar un mayor volumen de oxígeno. La cianobacteria pierde el control; el pulmón oceánico respira más fuerte.



Entradas relacionadas: La triste historia de una marioneta color turquesa

23 mayo 2010

El martinete alcarreño

La confusión se apoderó de nosotros, durante algunos segundos de la tarde de ayer, cuando una ardeida sobrevoló las alcarreñas aguas del Henares. ¿Una garcilla? ¿Una garza? No, no. Fue entonces cuando se nos encendió la bombilla, bajo la copiosa lluvia de pelusas de chopo (Populus nigra) que caía...

Un martinete (Nycticorax nyticorax) era el dueño de la silueta que nos creó tal desconcierto. Algunas fotos y un vídeo fue lo que obtuvimos de esta zancuda de la que no teníamos, hasta la fecha, el gusto de conocer. No se le puede pedir más. La segunda foto no tiene desperdicio y, en el vídeo, es fácil adivinar en qué momento detecta, nuestro protagonista, a su presa.




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El ruiseñor arriacense

Ayer por la tarde, un paseo por el margen del río Henares, a su paso por la ciudad de Guadalajara, nos dio alguna que otra satisfacción. Un ejemplar de ruiseñor (Luscinia megarhynchos) se prestó a que le grabásemos un vídeo mientras nos brindaba su recital. El destino quiso que un educado señor se cruzara en nuestro camino y ahuyentara al tenor al darnos las buenas tardes...



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Nikon Spotting Scope RA III 82 WP
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18 marzo 2010

Mucho que comunicar


La comunicación científica huele a cerrado. Se nos vende una sensación utópica, idílica, irreal. Algo falla en sus engranajes. Les falta engrase. El universo de la ciencia se destila muy lentamente hacia la gente de a pie. Sólo reciben un puñado de noticias de las muchas que saltan cada día.


Hace algún tiempo contacté con un investigador de mi edad. Había conseguido publicar varios artículos en un medio de tirada nacional. Le trasladé mis felicitaciones, cosa que me agradeció. Acto seguido me interesé por los contactos que le habían permitido conseguir tal hazaña. No hubo respuesta y no me sorprendió. Le llego a entender. Y es que este negocio es un tanto inaccesible y pocos son los que trabaja en él. Muchas otras son las puertas a las que he picado en los últimos años. En la mayoría me han dado algún que otro consejo y muestras de apoyo, pero pocos hilos de los que tirar. En otras, ni me han contestado. De nuevo, ese hermetismo, frente a la mediáticas imágenes extrovertidas de la divulgación y la comunicación científica.


Hace dos años asistí a la “IX Feria Madrid es Ciencia” y me acerqué al mostrador de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Comenté a quien me atendió que tenía gran interés por el campo de la comunicación científica. Con una amplia sonrisa, me empezó a sacar varios folletos. Enseguida la detuve. Le expliqué que lo que quería era saber qué pasos había de seguir para estar del otro lado, para divulgar. La cara le cambió. No obtuve nada en claro.


En otra ocasión, un profesor de la universidad me “reprochó” que no hubiera ido redacción por redacción para darme a conocer. No le falta razón pero no lo hice; entre otras cosas porque no me apetecería escribir noticias grises, en el supuesto de llegar a ser colaborador de algún medio. Entiendo la ciencia, la biología en concreto, como un manantial de conocimiento que debe ser transmitido de modo literario e imaginativo, sin que ello vaya en detrimento del rigor científico. No concibo la ciencia como una fuente que desemboque de manera exclusiva en un fin puramente informativo.


A propósito de esto último, me vienen a la mente las palabras de un notable periodista científico que tachaba la divulgación de basura. Craso error, en mi opinión. Puede que el problema sea que los medios están diseñados para canalizar la ciencia hacia la sociedad principalmente a modo de noticias. Faltan reportajes, faltan publicaciones, documentales, programas televisivos, radiofónicos… Creo que ese vacío debería ser cubierto y tanto yo como muchas otras personas tenemos mucho que decir, mucho que comunicar.

11 marzo 2010

¡Adelante gadgetotubo!

Forman parte del primer escuadrón defensivo de nuestro organismo y no se andan con chiquitas. Los linfocitos NK (del inglés, “natural killer”) tienen como misión eliminar a aquellas células que sean peligrosas, ya sean células tumorales o células infectadas con virus o bacterias. Para ello, las células NK contactan con sus objetivos y establecen una sinapsis de tipo inmunológica. Acto seguido, liberan sobre ellas moléculas citotóxicas para aniquilarlas. En algunos casos, las células diana escapan. Es entonces cuando las NK recurren a su plan B.



Científicos londinenses han podido comprobar cómo nuestras amigas son capaces de desarrollar una especie de finas prolongaciones a partir de su membrana citoplásmica, denominadas nanotubos. Como si emularan al conocido Inspector Gadget, las NK captan con sus gadgetobrazos a las células huidas y parece ser que también serían capaces de destruirlas a distancia. Entender las claves de este curioso mecanismo podría quizás ayudar, en un futuro, a reforzar la respuesta inmune de los linfocitos NK en determinados casos.



Información tomada de: Eurekalert

Imagen tomada de: Nanotechweb

18 diciembre 2009

Fotogramas de Santoña

Hace exactamente dos semanas estaba terminando de preparar el macuto para irme a Santoña con un par de amigos. La excursión estaba organizada por el colectivo SEO Monticola. Los Collados del Asón, Santoña, la bahía de Santander, Cabo de Ajo y las Hoces del Alto Ebro fueron los platos fuertes de esta empresa bien organizada en la que el número de especies de aves avistadas rondó el centenar. Podeis encontrar más detalles del viaje en la fabulosa crónica que ha sido colgada en el blog del grupo ornitológico Aegithalos. Os dejo con un videomontaje para ir abriendo boca.

24 noviembre 2009

Excursión a Gallocanta

Hace una semana, hicimos una excursión a la laguna de Gallocanta (Zaragoza-Teruel). El fuerte viento dominical y otros contratiempos nos pusieron las cosas difíciles a la hora de observar aves con el telescopio.


Gallocanta y otras localidades circundan esta laguna endorreica en la que, en algunas zonas, un cordón de carrizo ejercía de frontera insalvable entre nuestro ojo y el personal emplumado. En otras, una zona de desierto fangoso bordeado por rosados matojos halófilos ostentaba idéntica función.


Como no podía ser de otra manera, las grullas (Grus grus) fueron las protagonistas del día. Entre las fotos que hicimos, una tiene cierto carácter artístico…


La laguna estaba repleta de otras aves, principalmente anátidas. Pudimos ver ánade real (Anas platyrhynchos), cuchara (Anas clypeata) y tarro blanco (Tadorna tadorna). Cuelgo una instantánea en la que salen ejemplares de éste último. Poco más se pudo conseguir ya que, entre la gente que correteaba y el vendaval que se declaró, el observatorio en el que nos encontrábamos parecía la casa de “Poltergeist”.


Al término de la jornada, un grupo de avefrías (Vanellus vanellus) se dejaron fotografiar. De poco sirvió el ingenio frente al fortísimo viento que no nos permitió ni sacar el telescopio del coche. Una foto y gracias.


El preludio de dos gripes provocó que abandonáramos el paraje antes de que llegara el ansiado momento en el que miles de grullas regresaban a la laguna al atardecer. Fuimos testigos mientras avanzábamos por la carretera. Lo pasamos bien pero todo se torció. Otra vez será.




Equipo:
Nikon Spotting Scope RA III 82 WP
Ocular Nikon Spotting Scope WP 20-60x Zoom DS
Nikon Coolpix P5100
Adaptador Nikon FSB-6
Canon IXUS 80 IS

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04 octubre 2009

Pico rojo, cola roja

El pasado domingo fue una jornada pajarera desde que salió el sol hasta que este cedió su testigo a la luna. Tras acabar con la sesión de anillamiento, pusimos rumbo hacia el Parque Natural del Barranco del Río Dulce (Guadalajara). Allí pudimos disfrutar del telescopio y, además de buitres leonados (Gyps fulvus), nos deleitamos con las chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) así como con un ejemplar de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros). Cuelgo de ambos, vídeo y foto. En el vídeo de la chova, podemos ver cómo se desparasita frotándose contra las calizas como me confirmó un amigo ante mis sospechas…


Al caer la tarde, intentamos infructuosamente ver u oír al búho real (Bubo bubo). Aunque nuestros acompañantes habían disfrutado allí de él en variopintas ocasiones, el gran duque nos dio esquinazo una vez más. Al menos, pudimos contemplar esta bella estampa de nuestro satélite antes de volver a casa.




Equipo:

Nikon Spotting Scope RA III 82 WP

Ocular Nikon Spotting Scope WP 20-60x Zoom DS

Nikon Coolpix P5100

Adaptador Nikon FSB-6


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14 septiembre 2009

Los cazadores de murciélagos


El mes de febrero toca a su fin en la región montañosa de Bükk (Hungría). También lo hace el letargo hibernal de los murciélagos enanos (Pipistrellus pipistrellus) y de los nóctulos medianos (Nyctalus noctula) que comienzan a revolotear en la cueva de Istallos-kói. Los tristes protagonistas de estas líneas son algunos de los primeros. Su estado físico es deplorable; su temperatura corporal, bajísima; sus movimientos, muy lentos. Son, en definitiva, presas fáciles.


Conscientes, quizás, de su delicada situación, los murciélagos enanos comienzan a chirriar para intimidar al personal. El plan siempre les ha funcionado ante la mayoría de sus depredadores. Sin embargo, uno de ellos les acecha fuera de la cuerva… Y está dispuesto a entrar.



A pocos metros, un carbonero común (Parus major) juega traviesamente entre las ramas de un árbol. Ha sido un invierno duro y tiene hambre. Va a tener suerte... Hace escasos segundos ha escuchado la señal que tanto ansiaba. Los sonidos procedentes de Istallos-kói no dejan lugar a dudas. Los murciélagos enanos han despertado…


Un grupo de sombras entra en la cueva. Los carboneros están a punto de mostrar su lado más siniestro. Uno de los quirópteros ve como sus compañeros más indefensos son capturados por los páridos. Algunos comienzan a devorar a los murciélagos enanos en la propia cueva. Otros se los llevan fuera para degustarlos segundos después. El enano peludo observa la escalofriante escena y confía en no correr la misma suerte. Un impacto en el patagio trunca sus deseos.

Tras derribar al murciélago, el carbonero comienza a picotear su cráneo. Así empieza el banquete.


Los científicos Péter Estók y Björn Siemers pudieron comprobarlo… No se trata de aves asesinas sino de aves hambrientas. No atacarían a los quirópteros si dispusieran de otro tipo de comida. Sin embargo, ya han disfrutado de este menú en muchas otras ocasiones… Existe ya un aprendizaje, una cultura… Saben que, cuando los murciélagos enanos intentan asustar, es porque están muy asustados…


Información tomada de:
Péter Estók, Sándor Zsebok and Björn M. Siemers. Great tits search for, capture, kill and eat hibernating bats. Biology Letters (1) 59-62 2010

Agradecimientos a Björn M. Siemers

Sonido tomado de: Animal Sounds Recording (Avisoft)

Imágenes y vídeo tomadoss de:
Wikipedia
Max Planck Society
Péter Estók, Sándor Zsebok and Björn M. Siemers. Great tits search for, capture, kill and eat hibernating bats. Biology Letters
(1) 59-62 2010

26 agosto 2009

Cobijeru a doce minutos

Segunda entrada de nuestro pequeño viaje a Asturias…

En las cercanías de la localidad de Buelna y tras caminar los doce minutos que nos dijo un anglosajón que pasaba por allí, llegamos al Monumento Natural del Complejo de Cobijeru. Dos playas interiores, de las que sólo vimos una; dos cuevas, una de ellas conectada al mar; un arco de piedra y un bufón son los ingredientes de este espacio protegido.

Contando con la también playa interior asturiana de Gulpiyuri en nuestro álbum fotográfico, la de Cobijeru no nos pareció tan espectacular. Sin embargo, para gustos, los colores. En cualquier caso, merece la pena visitar el lugar por ver la impresionante galería kárstica que desemboca en el Cantábrico… Un impresionante túnel repleto de bellos elementos geológicos, en muchos casos tapizados de coloridas algas, en los que la linterna se hace indispensable.

06 agosto 2009

Los falsos besos de Orang Hutan

“Si no hablan es para que no les pongan a trabajar”. Así reza un dicho malayo referido a la inteligencia de los orangutanes…


Isla de Borneo (Indonesia). Llevamos cerca de tres cuartos de hora caminando por la selva. De repente, escuchamos romperse una pequeña rama. No ha sido un hecho casual. Un orangután (Pongo pygmaeus) ha sido el artífice del suceso. Temeroso de nuestra presencia, “el Hombre de la Selva” comienza a emitir una serie de chasquidos con sus labios. No es la primera vez que se observa este comportamiento… De hecho, dichos sonidos están descritos. Se denominan “kiss squeaks”.

Viendo que no obtiene resultados, nos mira atento y se acerca las manos a la boca, variando así el tono de sus chasquidos. Acto seguido, reanudamos satisfechos la marcha, dejando atrás al “Hombre de la Selva”, al “Orang Hutan”.


Recientemente se ha visto que los “kiss squeaks” pueden ir más allá. Investigadores de la Universidad de Utrecht (Holanda) pudieron comprobar que algunos ejemplares empleaban hojas de diferentes plantas, como si se tratase de instrumentos de viento, para incrementar el volumen del chasquido y hacerlo más grave. Con esta estrategia, desconcertaban a sus depredadores y les ahuyentaban.


Desgraciadamente, los “kiss squeaks” son inútiles para disuadir a los responsables de la creciente deforestación que está viviendo la isla de Borneo. La ingente demanda de aceite de palma por parte de los países desarrollados es la causante de la implantación de cultivos en aquellas zonas donde antes se asentaba el bosque tropical. La Fundación para la Supervivencia del Orangután (“Orangutan Survival Foundation”) lucha por que el uso de este aceite, habitual en alimentos y cosméticos, no comprometa la viabilidad de esta especie ni el futuro de Borneo.


Información tomada de: NewScientist
Imágenes tomadas de: El Mundo y Destination360

20 mayo 2009

Un abejaruco en el fotomatón

La tarde del pasado sábado tomé varias fotos y grabé un vídeo de un simpático abejaruco (Merops apiaster), en las inmediaciones del Campus Externo de la Universidad de Alcalá. Me hubiera gustado hacerlo más de cerca pero, tanto él como algunos compañeros suyos, me amenazaron con irse si me acercaba demasiado...


Equipo:
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